EL OBJETIVO DE ESTE BLOG ES "LLAMAR LA ATENCIÓN" SOBRE LA EXISTENCIA DEL TDAH EN
ADOLESCENTES Y ADULTOS





El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte componente genético.




Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por distracción moderada a severa, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.



El Déficit de Atención con Hiperactividad está relacionado con una falta de balance en la producción cerebral de dos neurotransmisores: Dopamina y Noradrenalina.



El TDAH como entidad clínica se encuentra recogido en la Clasificación internacional de enfermedades, décima revisión (CIE-10), la cual representa un marco etiológico.

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sábado, septiembre 27, 2014

TDAH en adultos



Fundación CADAH » Etapas de la vida » TDAH en adultos


TDAH en adultos

Durante mucho tiempo se ha pensado que los niños y niñas superaban el trastorno por déficit de atención e hiperactividad al llegar a la adolescencia, las investigaciones actuales muestran que hasta un 70 por ciento de los niños que presentaban TDAH en la infancia continúan teniendo dificultades en la vida adulta.

En los adultos con TDAH se han descrito alteraciones en el rendimiento académico, la adaptación al medio laboral, las relaciones interpersonales, los problemas en la conducción de vehículos, así como en el estado mental y un elevado riesgo de consumo de sustancias tóxicas.

Manifestaciones caraterísticas de los adultos con TDAH
Se ha descrito para los adultos con TDAH, consecuentemente, una menor estabilidad laboral.
Los adultos con TDAH son personas "con mucha energía" y "siempre en marcha".
Hablan excesivamente.
Interrumpen para responder antes de que hayan terminado de formularles la pregunta. Además se entrometen frecuentemente en conversaciones ajenas.
Son impacientes y presentan dificultades para esperar el turno en situaciones de grupo (se les hace pesado hacer cola en una tienda o en un atasco en la carretera).
Las personas adultas con TDAH cometen errores o descuidos en el trabajo, especialmente porque son desorganizados, se distraen fácilmente, o tienen problemas de concentración para aquellas actividades que encuentran aburridas.
Son personas soñadoras y parece que no escuchan cuando se les habla.
Suelen empezar muchos proyectos al mismo tiempo, aunque tienen problemas para finalizarlos, entre otras razones por una tendencia constante a aplazar las tareas indeseables hasta el último momento.
Invierten mucho tiempo al día buscando las llaves, las herramientas, la cartera o la agenda. Además se les tacha de olvidadizos porque con facilidad olvidan nombres o cosas.
Tienen dificultades para estar sentadas sin moverse o sin juguetear con las manos y los pies. Incluso cuando el TDAH parece estar controlado conscientemente, suelen tener todavía dificultades para estar sentados en una silla o estar tumbados en la cama. Además sus parejas suelen comentarles que se mueven excesivamente mientras duermen.




Los adultos presentan una variedad aún más complicada de trastornos psiquiátricos que los niños, como un mayor riesgo de problemas derivados del consumo de sustancias tóxicas, depresión, ansiedad, mayor riesgo de accidentes de tráfico (Barkley y cols., 2002), así como de contraer enfermedades de transmisión sexual (Spencer y cols., 2002). Se debe tomar en cuenta que el adulto desde la niñez ha debido crear mecanismos y recursos para así compensar sudéficit de atención y poder ser funcional en su vida académica y laboral, a costa de gran esfuerzo.

En población adulta se dispone de menos datos epidemiológicos, pero los estudios realizados señalan que el TDAH también se manifiesta en personas adultas y con una frecuencia destacada. Los resultados de estos trabajos han encontrado prevalencias del TDAH entre el 4% y el 5%. Actualmente en España se han diagnosticado solo un 3% de los adultos con TDAH, en muchas consultas de atención primaria y de psiquiatría, muchos adultos acuden a ellas y son tratados de patologías como ansiedad, depresión trastorno de abusos de sustancias, cuando realmente en el fondo estas patologías son cuadros comorbidos de un TDAH de adulto no diagnosticado.

Podemos observar la evolución en el adulto
En el rendimiento académico tienden a lograr una menor formación académica.
Presentan problemas de adaptación y disciplina en el ámbito escolar.
En cuanto a las dificultades en el aspecto laboral suele tener que ver con el control de impulsos y la inatención. También se han observado alteraciones en la habilidad de conducción, asumiendo más riesgos, más temeraria, más accidentes, etc.
Se han descrito también mayores dificultades en las relaciones personales y en lasrelaciones de pareja.
Del mismo modo existen en los adultos con TDAH más trastornos psiquiátricos comórbidos y consumo de sustancias.
Suelen cambiar más veces de empleo, y se caracterizan por cometer más descuidos y errores en el desarrollo de su trabajo.

BIBLIOGRAFÍA

Bosch R, Escudier G, Ramos-Quiroga JA, Castells X, Casas M. Evaluación del trastorno por déficit de atención en adultos. En: Tomás J, Casas M. TDAH: Hiperactividad. Niños movidos e inquietos. Barcelona: Editorial Laertes; 2004:335-343.


Ramos-Quiroga JA, Bosch R, Nogueira M, Castells X, Escuder G, Casas M. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad en adultos. Current Psychiatry Reports. Edición en Español. 2005a; 2:27-33.


Ramos-Quiroga JA, Bosch R, Castells X, Escuder G, Casas M. TDAH en el adulto: impulsividad desde la infancia. En: Ros S., Peris MD., Gracia R, Casas M. Impulsividad. Barcelona: Ars Medica; 2005b: 123-132.
Fuente: http://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tdah-en-adultos.html


sábado, agosto 30, 2014

“El TDAH no es un problema de conocimiento sino de incapacidad para manejar las emociones”



por Fundación Educación Activa



Trabajar el control emocional es el mejor tratamiento para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), “ya que no se trata de un problema de conocimiento sino de incapacidad para manejar las emociones”, según ha asegurado Russell Barkley, catedrático de Psiquiatría Clínica de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, quien ha subrayado que el TDAH “no es un mito”, dado que existen más de 15.000 estudios que demuestran su existencia. En una conferencia impartida durante la 11ª Jornada sobre TDAH de la Fundación Educación Activa, celebrada recientemente en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha insistido en que poner las emociones en el centro del TDAH ha ayudado “muchísimo” al conocimiento de esta patología.

Barkley ha señalado que las personas que padecen este trastorno son muy emocionales y no saben gestionar sus emociones. Por ello, no se trata de un déficit de conocimiento sino de una incapacidad de rendimiento al no saber aplicar el conocimiento que se posee en el momento idóneo. El especialista ha insistido en que “el conocimiento está ahí, pero estas personas no pueden desplegarlo en la vida diaria”. “Comprender esto es tremendamente importante porque altera el panorama del tratamiento”, ha asegurado.

Aunque en casi todas las especies las emociones son la primera forma de comunicación, en los humanos existe lo que se denomina el autocontrol emocional, un rasgo que los pacientes con TDAH no tienen ya queson muy impulsivos desde el punto de vista emocional. “Sus emociones se ven en la piel y si se tienen tres años no pasa nada, pero si se tienen treinta es devastador, ya que se puede llegar a perder el trabajo, las amistades o acabar con el matrimonio”. En su exposición, Barkley ha señalado que estas personas “no pueden contar hasta diez” y ha insistido en la importancia de controlar las emociones. De lo contrario, pueden acabar padeciendo “trastornos negativistas desafiantes”, que provocan conflictos en la interacción con los demás y estados de ánimo como frustración o agresividad.

Otra de las ventajas de controlar las emociones es la automotivación, que permite que podamos lograr nuestros objetivos. El TDAH “es un trastorno de déficit de motivación”, un aspecto sobre el que hay que trabajar, ha asegurado. “El déficit de atención no es estupidez ni es falta conocimiento, es un trastorno del rendimiento”, ha señalado Barkley. Las personas con TDAH presentan incapacidad de prepararse para el futuro. “Tienen problemas con el futuro, de organizarse en el tiempo”. Así, una vez que se han distraído,tienen dificultades para comprometerse con las tareas que han dejado incompletas. Saltan de una tarea incompleta a otra, lo que se traduce en hiperactividad.

Las personas con este trastorno son “desinhibidos en todos los campos” y eso les lleva a tomar decisiones “demasiado rápido”. Optan por lo inmediato, sin sopesar las repercusiones, y no valoran las acciones a largo plazo. Según Barkley, el papel de la educación (padres y maestros) en este trastorno es muy importante.

Según el especialista, en el tratamiento del TDAH la medicación no es suficiente; son necesarias intervenciones sociales. Cuando se les explica a los padres que el TDAH “es la diabetes de la Psiquiatría”, empiezan a entender este trastorno, ya que, aunque no se cura, se puede tratar para reducir el daño secundario que se produciría en caso de no actuar. “Es un tratamiento día a día, que durará siempre que el riesgo siga existiendo”, ha advertido.

Fuente: Comunidad TDAH

“El diagnóstico del TDAH en adultos es muchísimo más fácil que en niños”


“El diagnóstico del TDAH en adultos es muchísimo más fácil que en niños”
por Fundación Educación Activa





El psiquiatra Josep Antoni Ramos Quiroga es el coordinador del Programa de TDAH del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona y está especializado en el tratamiento de adultos. Para explicar por qué el diagnóstico en adultos es “muchísimo más fácil” que en niños, compara el TDAH con una película: “al ser un trastorno crónico que se inicia en la infancia, el adulto nos permite ver su película en 30 fotogramas, uno por cada año de vida, mientras que en la película de un niño solo ves cinco, seis o siete fotogramas”.

¿Cuál es su visión del TDAH?
Es un trastorno que se inicia en la infancia y que, en muchos casos, perdura a lo largo de la vida y puede llegar a la edad adulta. Es el TDAH juegan un papel importante alteraciones que tienen que ver con la maduración cerebral y el neurodesarrollo. Por desgracia, todavía no se conoce bien a nivel social porque se vincula con exceso a errores educativos, incluso hasta llegar a cuestionar su existencia. Realmente, las personas que estamos día a día con pacientes, y que intentamos resolver los problemas que tienen, vemos lo que sufren, ya de niños, así como sus familias. Si no lo hacemos bien, tenemos unos altos costes personales y sociales. Si lo hacemos bien, en la gran mayoría de los casos se pueden reducir esos costes.

Ramos Quiroga diferencia tres tipos de adultos con TDAH.
Está especializado en el tratamiento de adultos con TDAH, ¿cómo es el paciente que ve habitualmente?
Se pueden diferenciar tres tipos. El primero sería el paciente en tratamiento desde la infancia, cuyo trastorno persiste al llegar a la edad adulta, y al que los especialistas en Psiquiatría infantil derivan al servicio de adultos. En la gran mayoría de los casos hay una evolución buena.

Otro perfil es el adulto joven no diagnosticado de pequeño que llega a la consulta con excesivas problemáticas. Es más difícil empezar el tratamiento porque ya hay muchos costes que vienen desde el pasado y que limitan la buena evolución. Aún así, es posible tratarle y que las cosas mejoren.

El tercero sería el paciente derivado desde centros de drogodependencias. Hoy día, el médico experto en drogas ya tiene un buen conocimiento sobre el TDAH y diagnostica el trastorno en ese paciente adulto, que no había sido diagnosticado de pequeño.

¿Qué busca el adulto cuando llega a la consulta? ¿Tratamiento? ¿Información?
Busca resolver problemas que tiene desde hace muchos años y que están afectando a su vida. Emocionalmente, me cuesta ver a gente que, después de hacer el diagnóstico, rompe a llorar porque se da cuenta de que ha sufrido muchos años por algo que tiene un tratamiento y que es relativamente fácil de diagnosticar.

¿Hay casos en los que, al diagnosticar a niños con TDAH, se observa que algunos padres tienen el mismo trastorno?
Es una situación bastante frecuente. Al diagnosticar a un niño con TDAH, uno de los padres se puede ver identificado porque de pequeño tenía los mismos síntomas, síntomas que continúan y le dan problemas, pero no entiende por qué. Al ver que eso mismo que le sucede a él tiene un nombre y una solución, suelen consultar.

¿Qué herramientas utiliza el especialista para diagnosticar el TDAH en adultos?
El diagnóstico en adultos es muchísimo más fácil que en niños porque, al ser un trastorno crónico que se inicia en la infancia, el adulto nos permite ver su película en 30 fotogramas, uno por cada año de vida. Si nos pasan una película con solo cinco fotogramas, a no ser que salga el personaje clave, seguramente el diagnóstico será más difícil. En los adultos puedes ver como en todas las etapas de la vida han existido esos síntomas y han producido un impacto negativo en la evolución de la persona.

El psiquiatra detalla cómo es el diagnóstico en adultos.
Los instrumentos de evaluación han mejorado muchísimo. El diagnóstico del TDAH es clínico, con una entrevista con el paciente y, si es posible, con algún familiar que conozca a esa persona desde la infancia. Pero, además, tenemos instrumentos, como entrevistas semiestructuradas, para revisar cada uno de los 18 síntomas del TDAH en la infancia y en la edad adulta, que ponen ejemplos para que el paciente se pueda ver identificado y que evalúan el impacto en diferentes áreas de la vida del paciente.
También tenemos entrevistas que permiten evaluar el trastorno en adultos que consultan no por el TDAH, sino por problemas de drogas, que permiten un diagnóstico diferencial de si esos síntomas del TDAH son por las drogas o por el propio TDAH.
Luego hay una serie de escalas que permiten evaluar la intensidad de los síntomas del TDAH e, incluso, escalas que pueden ayudarnos para cuantificar el impacto funcional que tiene el TDAH.

Una vez diagnosticado el TDAH, ¿cuáles son los pasos a seguir?
En el caso del adulto no se diferencia a lo que hacemos en niños o adolescentes. El primer paso, que es fundamental y que tendría que ser universal para todo paciente, es transmitir desde la visita médica aspectos de psicoeducación: qué es el TDAH, qué implica, qué posibilidades tenemos de manejo, etc. Afortunadamente, es un trastorno que tiene diferentes opciones, que tendremos que aplicar, combinadas o no, en función de las características del paciente, del tipo de TDAH, de la gravedad que tenga y del impacto.
Una vez hecho este aspecto psicoeducativo, es muy importante, conjuntamente con el paciente, pactar y dialogar sobre cuál va a ser el tratamiento más adecuado e idóneo para él. Habrá pacientes que empezarán con un tratamiento psicológico cognitivo-conductual o, incluso, unas sesiones de psicoeducación, que puede ser suficiente para manejar los síntomas; otros casos mucho más graves empezarán con tratamiento farmacológico asociado al tratamiento psicológico; y en otros casos, dependiendo de los síntomas que tengan, a lo mejor solo aplicamos el tratamiento farmacológico.

¿En el caso de los adultos también es importante cambiar hábitos y corregirlos?
Sin duda. Es fundamental y, de hecho, es una de las grandes diferencias que tenemos entre niños que llegan a la edad adulta con TDAH y adultos diagnosticados en la edad adulta. ¿Por qué? Porque la gran mayoría de esos niños han recibido psicoeducación y pautas a nivel conductual: manejo de la agenda, control de la ira, gestión del tiempo… Esto en los adultos también va a ser útil, pero hay que empezarlo en una edad más avanzada en la cual hay muchos hábitos y creencias de cómo se ve uno a sí mismo que tendremos que modificar. Eso, afortunadamente, es posible gracias a los diferentes tratamientos de tipo psicológico que existen.

¿El tratamiento farmacológico es tan efectivo en los adultos como en los niños?
Es curioso que, quizá, el TDAH es el único trastorno psiquiátrico en el que hay muchísimas más evidencias científicas de la eficacia y seguridad de los psicofármacos en niños que en adultos. Los estudios en adultos muestran que los estimulantes son tratamientos muy eficaces para el TDAH, quizá menos que en niños, pero, aún así, tienen una eficacia superior a la que puede tener cualquier antidepresivo para el manejo de la depresión en la población adulta. Y los fármacos no estimulantes también han demostrado una eficacia importante en el tratamiento de los adultos con TDAH.

¿Cuáles son los primeros cambios que nota el adulto cuando empieza el tratamiento?
El adulto, en comparación con los niños, tiene muchísimas más variables que manejar al mismo tiempo. El niño tiene una familia que puede marcar unas pautas, unos hábitos y un control de la agenda, pero el adulto no, tiene que ser él mismo quien gestione eso y tiene muchas más variables que gestionar en su vida. Eso hace que, paradójicamente, a veces ser más intensa la repercusión del TDAH en el adulto.
Lo primero que experimenta el adulto cuando viene a la visita es el gran alivio de saber qué es lo que le pasa y de entender por qué le pasa, y eso ya es muy importante. Si conseguimos trasladarle rutinas en el manejo de la agenda; en el control de la ira, de la impulsividad y de la hiperactividad; y hábitos para no perder objetos y poder mejorar la atención, vemos que va mejorando. El gran impacto del abordaje farmacológico es que realmente esa persona tenga la capacidad de mantener la atención. Si lo combinamos con tratamiento psicológico haremos que esa persona aprenda cómo manejar la atención y utilizar el autocontrol.

Las consecuencias de no tratar el TDAH en adultos.
¿Qué consecuencias tiene que el adulto con TDAH no esté tratado?
Bajo mi punto de vista, el TDAH se ha banalizado en muchas ocasiones y se ha circunscrito solo a un hecho de buen o mal comportamiento, o a un hecho de buenas o malas notas. Si uno revisa la literatura científica, puede observar como el TDAH se asocia en algunas ocasiones a conductas delictivas y antisociales en algunos pacientes. En estudios en prisiones se observa que hay hasta un 25 o 30 por ciento de pacientes en prisión que tienen TDAH. Esta es una de las consecuencias más negativas del TDAH. Afortunadamente, eso solo sucede en el 10 por ciento de las personas con TDAH y suele ser habitual que sean personas que nunca han recibido un diagnóstico, que nunca han hecho un tratamiento correcto y que han tenido un ambiente cotidiano distorsionado.
Otro de los impactos importantes, que va muy asociado a la criminalidad, es el consumo de tóxicos. A lo largo de la vida, el 40 por ciento de los pacientes va a tener un trastorno por uso de sustancias. A los clínicos saber eso, que obviamente no es positivo, nos da la oportunidad inmensa de poder hacer una prevención desde la edad infantil. Hay día hay excelentes tratamientos a nivel psicológico para prevenir esas conductas en el ámbito de las drogodependencias e, incluso, tratamientos farmacológicos que pueden reducir ese riesgo en la infancia y la adolescencia.
Otra consecuencia negativa que tiene el TDAH son las situaciones que vinculan el déficit de atención y la impulsividad con los accidentes de tráfico. Los estudios en ese sentido son bastante contundentes en cuanto a las estadísticas de accidentes y multas por exceso de velocidad entre pacientes con y sin TDAH.

¿Cómo evolucionan el déficit de atención y la hiperactividad en la edad adulta?
Habitualmente, el déficit de atención se mantiene de una manera muy constante a lo largo de la vida, los síntomas no cambian de forma importante. En cambio, en la hiperactividad sí que encontramos cambios, incluso en la expresión de esa hiperactividad. No es tan externa, de alguien que no para de moverse, sino más interna. Las personas se sienten muy incómodas cuando tienen que estar sentadas, les cuesta relajarse, tienen un movimiento constante de los pies o de las manos…
En cuanto a la impulsividad, está en un término intermedio; mejora con la edad, pero no tanto como la hiperactividad y, de hecho, en muchas ocasiones la impulsividad deriva a otros síntomas muy importantes en el TDAH, como la inestabilidad emocional. En los adultos, esa inestabilidad emocional, que ya existe muchas veces en la infancia, puede persistir en la edad adulta: los cambios constantes de ánimos, la dificultad para controlar los impulsos, para tolerar la frustración, para adaptarse al cambio…

¿Se puede predecir cómo evolucionará el TDAH?
Hoy día hay suficientes datos, a diferentes niveles, que nos permiten predecir la mala evolución del TDAH. Un paciente con TDAH que, además, tiene muchísimo trastorno de conducta, un trastorno disocial o un trastorno negativista-desafiante muy intenso, tendrá especial riesgo y especial vulnerabilidad a una mala evolución posterior.
Un ambiente psicosocial adverso o un contexto de pocos recursos económicos, de poco apoyo y poca estructura familiar, también es una situación de riesgo para una mala evolución del TDAH. Además, a nivel genético empiezan a salir trabajos que demuestran que hay una cierta asociación entre determinadas variantes genéticas y el mayor riesgo de drogodependencia en estos pacientes.

El TDAH y la adicción a las nuevas tecnologías.
Lo importante es que el médico, de forma individualizada, evalúe los riesgos de cada paciente y que tengamos la posibilidad de hacer una prevención intensa. Quienes se quedan con el discurso de que esto no existe, de que es una cuestión social, están muy lejos de la realidad. Las primeras descripciones del TDAH y los primeros fármacos son del siglo pasado; la primera molécula que demostró cierta eficacia se descubrió en 1936 y las primeras descripciones clínicas son de 1902. Si nos quedamos con este discurso de salón, predicado por gente que o no tiene que lidiar con los problemas de los pacientes con TDAH día a día, evolucionará hacia lo que yo llamo “TDAH con metástasis”, con otras problemáticas.

¿Qué mensaje en positivo da a las personas recién diagnosticadas con TDAH?
Para mí, lo más positivo es, primero, que tenemos recursos para lidiar con el TDAH y un buen conocimiento. Todavía nos faltan muchas cosas por conocer, desde luego, pero no hay temas cerrados en la medicina. Es un tema científico que vamos conociendo a medida que vamos caminado, pero, hoy día, tenemos buenas alternativas.
Cuando el adulto llega a la consulta lo importante es focalizar la atención en aquello que ha ido muy bien durante los años, no en lo que ha ido mal.
Y, si hablamos de niños y adolescentes, lo importante es el aspecto preventivo. Conocemos mucho de lo que pasa con el TDAH a lo largo de los años y tenemos que poner todos los esfuerzos para hacer prevención, sobre todo de las drogas, pero no solo de las ilegales, también del tabaco. Siempre me gusta decirles que el TDAH no les va a matar, pero el tabaco, si no hacemos algo en ese sentido, sí que va a tener consecuencias más dramáticas.

Fuente: www.comunidad-tdah.com

lunes, julio 28, 2014

Hacerse adulto con TDAH

Hacerse adulto con TDAH: muchos no fueron diagnosticados de niños y eso puede acarrear secuelas que afecten al día a día, agravadas por el estrés. Si en la etapa infantil y juvenil se aprenden estrategias, es más sencillo convivir con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, con las herramientas adecuadas.
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico crónico caracterizado por la dificultad para mantener...
INFOSALUS.COM|DE EUROPA PRESS
Pinchar sobre la imagen para leer articulo completo.
Fuente: http://www.infosalus.com/salud-bienestar/noticia-hacerse-adulto-tdah-20140728092233.html

domingo, julio 27, 2014

Comprender el TDAH en adultos

Comprender el TDAH en adultos

“Comprender el TDAH en adultos” es la nueva obra publicada por el Dr. Ramos-Quiroga, la Lda. Rosa Bosch y el Dr. Miguel Casas. Un libro dispuesto a dar a conocer el TDAH en la edad adulta de una forma sencilla y práctica, para que aquellos que lo padecen y también los que les rodean comprendan qué es el TDAH, cómo se muestra en la edad adulta y cómo les afecta. Una herramienta estupenda para la comprensión, aceptación y conciliación de la vida con TDAH.
A continuación, podrás encontrar la entrevista que le hemos realizado en tdahytu.es al Dr. Ramos-Quiroga:

1. ¿Qué porcentaje de niños con TDAH continúa teniendo síntomas durante la edad adulta?

Los estudios de seguimiento de niños con TDAH hasta la edad adulta han mostrado que más del 50% de los pacientes continúan manifestando el TDAH. Esta cifra puede variar en función de la metodología empleada en el estudio, pero de forma general se acepta este porcentaje. Es importante recordar que en algunos casos, al llegar a la edad adulta disminuye la intensidad de los síntomas de hiperactividad y puede ser que por ello no cumplan con todos los criterios diagnósticos del TDAH. Aún así, se observan dificultades en el funcionamiento diario, como un mal manejo de la agenda, de la gestión del tiempo, etc.

2. ¿Qué aspectos de la vida del adulto se ven más afectados por el TDAH?

Uno de los aspectos más relevantes es la organización y planificación del tiempo. Tienen grandes dificultades para gestionar sus tareas, así como el control del dinero. Además existen repercusiones negativas del TDAH en la vida adulta, en muchas ocasiones por no realizar un tratamiento adecuado a tiempo, como los accidentes de tráfico y la falta de formación académica adecuada.

3. ¿Qué ventajas tiene el diagnóstico temprano en el impacto del TDAH en la edad adulta?

Sin duda, esta es la clave: el diagnóstico temprano. El objetivo es minimizar las repercusiones negativas que puede tener el TDAH. Uno de los aspectos importantes de realizar un diagnóstico a tiempo, es mejorar la autoestima del paciente, ya que nos evitamos muchas situaciones desagradables. La otra es poder evitar el fracaso escolar y el bajo rendimiento
académico. Finalmente destacar, que el tratamiento precoz puede ayudar a reducir el riesgo de dependencia a drogas.

4. ¿Qué puede aportarle el libro “Comprender el TDAH en adultos” a los pacientes y a sus familiares?

El libro los escribimos con la voluntad de que pudiera ser una fuente de información práctica y sencilla, que sirviera para que las personas adultas con TDAH conocieran mejor el trastorno y de esta forma, poder comprenderse a ellos mismos mejor. Que los familiares conozcan mejor el TDAH, también les va ayudar en la convivencia diaria. En el libro podrán observar como existen multitud de recursos a nivel de asociaciones de pacientes y familiares, así como tratamientos eficaces para el TDAH a lo largo de la vida.
Título de la obra: Comprender el TDAH en adultos. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad en adultos.
Editorial: Amat.

Fuente: http://www.tdahytu.es/comprender-el-tdah-en-adultos/


miércoles, junio 11, 2014

Dentro del cerebro TDAH en adultos: Diferencias entre los adultos que se han recuperado, y los que no tienen

Fecha:
10 de junio 2014

Fuente:
Instituto de Tecnología de Massachusetts

Resumen:
Los escáneres cerebrales diferencian los adultos que se han recuperado de TDAH en la infancia y aquellos cuyas dificultades persisten, según muestra una investigación. En el primer estudio para comparar los patrones de la actividad cerebral en los adultos que se recuperaron de TDAH en la infancia y los que no, los neurocientíficos han descubierto diferencias claves en una red de comunicación del cerebro que se activa cuando el cerebro está en reposo en vela y no se centra en una tarea en particular . Los resultados ofrecen evidencia de una base biológica para el TDAH de adultos y deben ayudar a validar los criterios utilizados para diagnosticar el trastorno.

A la izquierda, el cerebro de los adultos que tenían TDAH como niños, pero ya no tienen que mostrar la actividad sincrónica entre la corteza cingulada posterior (la región más grande de color rojo) y la corteza prefrontal medial (región roja más pequeña). A la derecha, los cerebros de los adultos que continúan experimentando TDAH no muestran esta actividad sincrónica.
Crédito: Ilustración: Jose-Luis Olivares / MIT (basado en las imágenes son cortesía de los investigadores)
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Alrededor del 11 por ciento de los niños en edad escolar en los Estados Unidos han sido diagnosticados con déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Mientras que muchos de estos niños eventualmente "superan" el trastorno, algunos llevan sus dificultades en la edad adulta: Unos 10 millones de adultos estadounidenses son diagnosticados actualmente con TDAH.



En el primer estudio para comparar los patrones de la actividad cerebral en los adultos que se recuperaron de TDAH en la infancia y los que no, los neurocientíficos del MIT han descubierto diferencias claves en una red de comunicación del cerebro que se activa cuando el cerebro está en reposo en vela y no se centra en un determinado tarea. Los resultados ofrecen evidencia de una base biológica para el TDAH de adultos y deben ayudar a validar los criterios utilizados para el diagnóstico de la enfermedad, según los investigadores.

El diagnóstico de TDAH en adultos se han incrementado dramáticamente en los últimos años, con síntomas similares a los de TDAH en la infancia: una incapacidad general para centrarse, reflejado en tareas de dificultad de completar, escuchar las instrucciones, o recordar detalles.

"Las directrices psiquiátricos para si el TDAH de una persona es persistente o condonación se basan en una gran cantidad de estudios clínicos e impresiones. Este nuevo estudio sugiere que existe un límite biológico real entre esos dos grupos de pacientes", dice el MIT John Gabrieli, el Grover M . Hermann Profesor de Ciencias de la Salud y Tecnología, profesor de ciencias cognitivas y cerebrales, y un autor del estudio, que aparece en la edición del 10 de junio de la revista Cerebral .

Cambios en los patrones cerebrales

Este estudio se centró en 35 adultos que fueron diagnosticados con ADHD cuando eran niños; 13 de ellos todavía tienen el trastorno, mientras que el resto se ha recuperado. "Esta muestra nos dio una oportunidad única para hacer preguntas acerca de si o no las bases cerebrales del TDAH es similar en las cohortes TDAH remitido y persistente TDAH", dice Aaron Mattfeld, un post-doctorado en el Instituto McGovern del MIT para la Investigación del Cerebro y la El autor principal del artículo.

Los investigadores utilizaron una técnica llamada resonancia magnética funcional en estado de reposo (fMRI) para estudiar lo que el cerebro hace cuando una persona no se dedica a ninguna actividad en particular. Estos patrones revelan qué partes del cerebro se comunican entre sí durante este tipo de resto de vigilia.

"Es una forma diferente de utilizar imágenes cerebrales funcionales para investigar las redes del cerebro", dice Susan Whitfield-Gabrieli, un científico de investigación en el Instituto McGovern y el autor principal del artículo. "Aquí tenemos a los sujetos simplemente tumbados en el escáner. Este método revela la arquitectura funcional intrínseca del cerebro humano sin necesidad de invocar cualquier tarea específica."

En las personas sin TDAH, cuando la mente está fuera de foco, hay una sincronía distintiva de la actividad en las regiones cerebrales conocidas como la red en modo automático. Estudios anteriores han demostrado que en los niños y adultos con TDAH, dos centros más importantes de esta red - la corteza cingulada posterior y la corteza prefrontal medial - ya no sincronizar.

En el nuevo estudio, el equipo del MIT mostró por primera vez que en los adultos que habían sido diagnosticados con ADHD cuando eran niños, pero ya no lo tiene, se restaura este patrón normal sincronía. "Sus cerebros ahora se parecen a los de las personas que nunca han tenido TDAH", dice Mattfeld.

"Este hallazgo es muy interesante", dice Francisco Xavier Castellanos, profesor de psiquiatría infantil y adolescente de la Universidad de Nueva York, que no participó en la investigación. "Si se confirma, este patrón podría convertirse en un blanco para posibles modificaciones para ayudar a los pacientes a aprender a compensar el desorden, sin cambiar su composición genética."

Persistentes problemas

Sin embargo, en otra medida de sincronía cerebral, los investigadores encontraron más similitud entre ambos grupos de pacientes con TDAH.

En las personas sin TDAH, cuando la red en modo automático está activo, otra red, llamada red positiva de tareas, se suprime. Cuando el cerebro está realizando tareas que requieren concentración, la red positiva tarea se hace cargo y suprime la red en modo automático. Si esta relación recíproca se degrada, la capacidad de enfocar descensos.

Ambos grupos de pacientes adultos con TDAH, incluidos los que se había recuperado, mostraron patrones de activación simultánea de ambas redes. Este se cree que es un signo de daño en la función ejecutiva - la gestión de las tareas cognitivas - que es independiente de TDAH, pero se produce en alrededor de la mitad de los pacientes con TDAH. Todos los pacientes con TDAH en el estudio realizado mal en las pruebas de la función ejecutiva. "Una vez que tenga problemas de la función ejecutiva, que parecen colgar en él", dice Gabrieli, que es miembro del Instituto McGovern.

Los investigadores planean ahora investigar cómo los medicamentos para el TDAH influyen en red de modo por defecto del cerebro, con la esperanza de que esto podría permitirles predecir qué medicamentos funcionan mejor para cada paciente.Actualmente, alrededor del 60 por ciento de los pacientes responden bien a la primera droga que reciben.

"No se sabe lo que es diferente de la otra el 40 por ciento o menos que no responden mucho", dice Gabrieli. "Estamos muy entusiasmados con la posibilidad de que alguna medición cerebro nos diría que es más probable que se beneficien de un tratamiento de niños y adultos."



Historia de Fuente:

La historia anterior se basa en los materiales proporcionados por el Instituto de Tecnología de Massachusetts . El artículo original fue escrito por Anne Trafton.Nota: Los materiales pueden ser editados por el contenido y duración.


Diario de Referencia :
Aaron T. Mattfeld, John De Gabrieli, Joseph Biederman, Thomas Spencer, Ariel Brown, Amelia Kotte, Elana Kagan, y Susan Whitfield-Gabrieli. diferencias cerebrales entre persistente y remitido atención con hiperactividad .Cerebro , de junio de 2014 DOI: 10.1093/brain / awu137


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Instituto de Tecnología de Massachusetts. "Dentro del cerebro TDAH en adultos: Diferencias entre los adultos que se han recuperado, y los que no tienen."ScienceDaily. ScienceDaily, 10 de junio de 2014.


FUENTE: http://www.sciencedaily.com/releases/2014/06/140610112812.htm?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+sciencedaily%2Fmind_brain%2Fadd_and_adhd+%28ADD+and+ADHD+News+--+ScienceDaily%29


martes, mayo 27, 2014

"Un nuevo enfoque sobre el TDAH/TDA": Neurofeedback como tratamiento com...

TDAH en adultos ¿Cómo pensar con mas claridad, controlar las emociones y aumentar la motivación?




"Nuestro cerebro es como las casas de las hadas, es muchísimo más grande por dentro que por fuera"

Metas

- Conocer la relación entre representaciones mentales y los estados afectivos en el TDAH

- Explicar el uso de la "externalización"

- Anticipar el uso de Diagramas

Jorge Orrego Bravo

Resumen.
La capacidad de controlar las reacciones emocionales negativas y motivarnos a emprender proyectos , está íntimamente relacionada con la capacidad de crear y manipular representaciones mentales y nuestro diálogo interno, elementos de las funciones ejecutivas que trabajan de manera inestable en las personas con TDAH. Se sugieren estrategias prácticas para suplir esta dificultad.

Palabras claves: imágenes mentales, imaginación, representaciones mentales, estados de ánimo, motivación


¿Qué es pensar?

Hay muchas y muy variadas respuestas lógicas, filosóficas y científicas, si bien todos sabemos íntimamente lo que es pensar. Una forma útil de pensar sobre el pensamiento es que estamos empleando nuestra capacidad de crear representaciones mentales, manipulándolas en la memoria de trabajo.

Cuando pensamos en lo que vemos, oímos y sentimos, re creamos estas vistas, sonidos y sentimientos internamente. Reexperimentamos información en la forma sensorial en que la percibimos la primera vez. Unas veces somos conscientes de hacer lo, la mayoría no.

¿Qué son entonces los pensamientos?: Ver, oír, oler y sentir, sin estar actualmente presente el objeto que suscitó en origen la percepción. El paso inexorable del tiempo no es, pues, obstáculo para que un objeto, aunque haya desaparecido, siga siendo el contenido del pensamiento.

Lo que hace posible el pensar es que las imágenes mentales duran, subsisten, aun cuando hayan abandonado el escenario los objetos que las suscitaron.Lo que hace posible el pensar son pues las imágenes mentales. Esta facultad supone el registro, conservación y perduración de lo perceptible.

También a la mente solemos atribuirle la capacidad de combinar los contenidos particulares almacenados en la memoria. Podría decirse que la memoria es la imaginación que se vuelve hacia el pasado, y la imaginación, la memoria que se asoma al futuro.

La imaginación o memoria admite dos formas principales: los objetos recordados o imaginados y los afectos adheridos a ellos. Por un lado, cuando evocamos estados anímicos, por ejemplo un estado de angustia que experimentamos una semana atrás , la evocación de ese estado de angustia, significa que vuelven a hacerse presentes los aspectos a los que tal estado se encontraba adherido (la huida del lugar, la expresión de quienes nos observaban, la agitación que experimentábamos en el cuerpo, etc.).

La memoria hace referencia a los objetos del mundo, pero, por otro lado, evoca estados de ánimos. El recuerdo de una fisonomía, situación o escena nos puede hacer volver a sufrir los sentimientos que experimentamos en otro tiempo ante esa fisonomía, en esa situación o en ese escenario.

Los sones de una vieja canción que escuchamos casualmente o que empezamos a canturrear, afloran los sentimientos que tuvimos la primera vez que la escuchamos o cantamos.

El recordar un dolor de muelas, obviamente no es lo mismo que el dolor de muelas, pero a veces ocurre que la viva evocación de las circunstancias concomitantes de un dolor lo hacen aflorar, generalmente en forma de pesar, desazón o un estado nostálgico análogo. Es un estado afectivo íntimamente vinculado a las adherencias emocionales de los objetos visualizados e imaginados.

En el revivir de los estados anímicos hay notables diferencias entre personas, para algunos los estímulos auditivos tienen una relación más directa con los estados afectivos que los visuales, y para otros en los estímulos olfativos, gustativos y táctiles hay una conexión con estados de ánimo especialmente profundos que en vano se buscarán en los de tipo visuales, que son los más intelectuales.

La comunicación comienza con nuestras representaciones mentales, luego usamos las palabras, tono y el lenguaje corporal para transmitirlos a la otra persona.

Hagamos un experimento,

¿Puedes recordar dónde pasaste las últimas vacaciones?

Ahora, ¿cómo te acuerdas de algo?

Puede que imágenes del lugar vengan a tu mente; puede que digas un nombre o escuches sonidos. O puede que recuerdes lo que sentiste. Pensar es una actividad tan obvia y común que nunca nos paramos a pensar en ella. Tendemos a pensar en lo que estamos pensando, no en cómo lo estamos pensando. También damos por supuesto que los demás piensan de la misma manera que nosotros.

Así que una de las maneras en que pensamos es recordando de manera consciente o inconsciente las imágenes, sonidos, sentimientos, sabores y olores que hemos experimentado. A través del diálogo, tanto interno como con los otros, podemos crear variaciones de experiencias sensoriales sin haberlas experimentado de forma real.

Lee el párrafo siguiente de la manera más lenta y relajada posible.

Tómate un momento para pensar en estar paseando por un bosque de pinos. Los árboles te sobrepasan en altura a tu alrededor; ve los colores del bosque por todas partes, y el sol provecta sombras de las copas y dibuja mosaicos en el suelo.

Se acerca a un árbol y toca el tronco, sintiendo la aspereza de la corteza bajo su mano.Poco a poco se va dando cuenta de una suave brisa que le acaricia el rostro y, con ella, siente el olor aromático del pino mezclado con el olor de la tierra.

Siguiendo su marcha, recuerda que la cena estará lista pronto y que tendrá uno de sus platos favoritos. Casi puede sentir la comida en su boca...
Para que este último párrafo tuviera sentido, has tenido que pasar por estas experiencias en tu mente, y utilizar tus sentidos interiormente para representar la experiencia conjurada por las palabras.

Probablemente has creado la escena para imaginar el sabor de la comida en una situación absolutamente imaginaria. Si has caminado alguna vez por un bosque de pinos, puede que hayas recordado experiencias específicas de aquella ocasión.

Si no. puede que se haya construido la experiencia a partir de experiencia similares, o empleando material de la televisión, cine, libros u otros recursos. Tu experiencia era un mosaico de recuerdos e imaginación. La mayor parte de nuestros pensamientos es, típicamente, una mezcla de estas impresiones sensoriales recordadas y construidas.

El pensamiento tiene efectos físicos directos, la mente y el cuerpo son un sistema. Piensa por un momento en que está comiéndose un limón. La fruta puede ser imaginaria, la salivación no.

Utilizamos nuestros sentidos externamente para percibir el mundo, e interiormente para «re-presentarnos» la experiencia a nosotros mismos. El sistema visual, es usado externamente cuando miramos el mundo exterior, o internamente cuando estamos visualizando con la mente.

De la misma forma, el sistema auditivo, puede dividirse en escuchar sonidos externos o internos. El sentido del tacto externo incluye las sensaciones táctiles como el tacto, la temperatura y la humedad.

El sentido del tacto interno incluye sensaciones recordadas, emociones, y los sentidos internos del equilibrio y conciencia del propio cuerpo; se conoce como el sentido propioceptivo que nos informa en todo momento de nuestros movimientos. Sin ellos no podríamos controlar nuestros cuerpos en el espacio,

La visión es crucial para nuestra supervivencia. Las imágenes visuales son la primera capacidad ejecutiva. Otra función ejecutiva es el lenguaje interno: hay una voz en tu mente y la usas para controlarte a ti mismo. Te hablas a ti mismo durante todo el día mientras estás despierto.

La capacidad por no dejarse inundar con emociones negativas esta muy relacionada con poder visualizar un “refugio” en nuestra imaginación (ver alternativas a lo que pasa, ir con la memoria a un recuerdo o futuro que nos saque momentáneamente de la situación), cambiar nuestro dialogo interno y
. modificar nuestra fisiología corporal.

Estos componentes de la función ejecutiva del cerebro,

1.- el crear imágenes mentales
2.- el diálogo interno, y
3.- la fisiología

funcionan de manera peculiar en las personas con TDAH.

La gente, en general, no tiene enormes dificultades para dirigir todos sus sentidos atrás en el tiempo o proyectarlos al futuro. Pueden oír en su "con el oído de la mente" las conversaciones que han tenido con sus colegas hace una hora, pueden evocar el sabor del zumo que bebió en la comida, pueden representarse mentalmente la textura de su camisa preferida.

La gente en general puede sin muchas dificultades reactivar en cierto nivel las impresiones sensoriales de su pasado o de un futuro imaginado, cuando lo necesita. Imagina a una persona va a ser un trámite bancario, hace una larga cola de varias horas, cuando llega a la caja la dependiente le dice que tendrán que cerrar momentáneamente el banco por un problema técnico y tendrá que volver al otro día.

Por culpa de este percance la persona estuvo de mal humor, pero en lugar de hundirse se fue a su lugar preferido y pensó en otras cosas, recuperó las imágenes de sus buenos recuerdos allí para calmarse, de forma que nadie se dio cuenta de su malestar. De hecho, la dependienta pensó que él estaba razonablemente controlado.

ÉL pudo moderar la emoción. Esto es una capacidad ejecutiva que conduce a la gestión emocional. No mostramos nuestros sentimientos de rabia, malestar y rencor a otros, sino que los moderamos.

Otra función ejecutiva es la emoción o motivación hacia uno mismo. Las personas, en general, utilizan las imágenes y el diálogo interno para crear estados motivacionales. Esta función modifica estados emocionales y crea nuevos afectos. Es una motivación intrínseca.

Pero, ¿qué es una emoción? Una emoción es también un estado motivacional.

Si puedo controlar mis emociones, puedo controlar mi motivación. Puedo auto-motivarme. ¿Qué palabras son utilizadas para auto-motivarse? Palabras como persistencia, disciplina, deseo, determinación... La mayoría de la gente no necesita una persona con un silbato junto a ella dándole una moneda o un premio por cada tarea que realiza.

Pedro, una persona sin TDAH, puede dedicar dos años estudiando y no obtener nada a cambio. Pasará otro año hasta que los beneficios de tener una licenciatura “quizás” lleguen. Esta es la habilidad ejecutiva que permite un comportamiento orientado hacia el futuro: en ausencia de consecuencias acorto plazo, retrasar la recompensa.

El TDAH es un trastorno del desarrollo de la inhibición de la respuesta. La inhibición es la capacidad de alterar la idea de responder ante un hecho. Permite a cada persona detenerse y pensar antes de actuar, analizar las posibles consecuencias de una acción y en función de ellas, planificar y organizar su conducta para que se adecue a sus objetivos. Esta abarca:

1. Memoria de Trabajo No-Verbal. Permite re visualizar el pasado para corregir conductas, actuar con vistas al futuro, anticipar situaciones.

2. Memoria verbal. Es el “discurso privado” que permite a una persona pensar, cuestionarse, darse instrucciones a sí misma, “hablar con uno mismo”.

3. Autorregulación emocional Es la capacidad de controlar las emociones. Permite a una persona auto motivarse para desarrollar tareas.

4. Planificación y resolución de problemas Permite manipular imágenes mentales para resolver problemas .

Las personas con síntomas de TDAH les cuesta retener en su mente las cosas. Las personas con TDAH tienen dificultades para evocar a voluntad imágenes mentales. Dependiendo del momento (o el cansancio) pueden tener su diálogo interno a mínimos y con pocas posibilidades de regular el comportamiento y todo esto repercute en su neurofisiología.

El TDA-H dificulta todos estos progresos. ¿Qué hacer?:

Si una persona tiene dificultades para evocar y manipular representaciones mentales, controlar emociones y evocar estados de ánimo motivacionales ¿Qué puede hacer?!!!

Si es difícil crear estímulos motivacionales internos, hacerlos externos.


Las conexiones positivas (y negativas)

Todos tenemos una historia rica en distintos estados de ánimo. Para reexperimentarla, necesitamos una tecla de acceso, una asociación en el presente para inducir la experiencia original.

La mente enlaza experiencias de forma instantánea, es la forma en que interpretamos lo que vivimos como realidad. A veces estas conexiones son muy agradables; por ejemplo, una canción que nos trae un recuerdo agradable.

Cada vez que escucha una melodía en particular, evoca uno de esos recuerdos; y cada vez que lo hace, fortalece el vínculo. Un estímulo que está asociado a un objeto, situación o persona y trae un estado psicológico se llama estímulo condicionado.

Otros ejemplos de estímulos condicionados positivos que se suceden de forma natural son: fotografías favoritas, olores evocadores, una expresión especial de alguien querido o un tono de voz. Los estímulos condicionados, son de hecho, normalmente externos. Un despertador suena y es hora de levantarse; el timbre de la escuela señala el fin del recreo.

Estas son estímulos acústicos. Una luz roja significa alto; un movimiento de cabeza significa sí.Estas son estímulos visuales. Y el olor de asfalto recién puesto le lleva al momento mágico en que lo olió por vez primera en su infancia. Los publicistas intentan que la marca del producto sea un estímulo para un artículo en particular.

Un estímulo condicionado es cualquier cosa que da acceso a un estado emocional, y son tan obvias y están tan extendidas que apenas las reconocemos.

¿Cómo se crean estas “teclas de acceso” (estímulos condicionados)?

De dos maneras. Una, por repetición; si ves imágenes repetidas donde el rojo se asocia con el peligro, acabará enlazándolos.

Es éste un aprendizaje sencillo: el rojo significa peligro. Otra, y mucho más importante, es que las ciertos estímulos condicionados, o como me gusta llamarlas, “teclas de acceso directo” pueden establecerse en una sola ocasión si la emoción es fuerte.

Piense en cuando estabas en bachillerato (es ésta una “tecla” en sí misma), y verás que lo que era interesante y atractivo era fácil de aprender, mientras que las cosas en las que no encontrabas interés necesitaban mucha repetición.

Cuanto menos comprometido emocionalmente esté, más repeticiones se necesitan para aprender la asociación. Muchas asociaciones son muy útiles. Forman hábitos y no podemos funcionar sin ellos.

Si conduces, ya tienes una asociación entre la luz verde que cambia a roja y el movimiento del pie de cierta manera en los pedales. No es ésta una operación sobre la que quiera pensar de forma consciente cada vez que sucede, y si no haces la relación, es posible que no sobrevivas mucho tiempo.

Otras asociaciones, aunque útiles, pueden ser menos agradables. La vista de un coche de la policía de tráfico por el retrovisor nos hace dudar instantáneamente del estado de las luces del coche y a qué velocidad íbamos circulando.

Otras asociaciones no son útiles. Mucha gente asocia hablar en público con ansiedad y ataques de pánico; pensar en exámenes hace que mucha gente se ponga nerviosa e insegura. Las palabras pueden actuar como pistoletazo: la palabra «deberes» es un estímulo condicionado para la mayoría de estudiantes que les hace sentir ansiedad y no ser capaces dé dar lo mejor.

En casos extremos, un estímulo exterior puede traer un estado negativo muy poderoso.

Es el reino de las fobias; por ejemplo, la gente que padece claustrofobia ha aprendido una asociación poderosísima entre estar confinado en un espacio y sentir pánico, y siempre realizan esta asociación.

Para cambiar de ánimo de forma significativa, contamos con la ayuda de un arma poderosa: la imaginación y las cosas que nos conectan con estados de ánimo positivos.

El poder de la imaginación es superior al de la voluntad (puedes caminar por un tavlón en el suelo sin problemas, pero no si este cruza por las alturas de un edificio a otro).

Para sobreponerse a sentimientos de tristeza y de ansiedad hay que concentrar la mente en imágenes positivas para alcanzar sus efectos curativos y conectarnos con las cosas, situaciones y personas que nos ponen en estados de plenitud de recursos.

Del mismo modo, cuando predecimos que nos vamos a sentir solos y desgraciados, es muy probable que estos pensamientos negativos se reflejarán en una conducta social que favorecerá el aislamiento.

Una mujer que pronostique que va a tener dolor de estómago en el momento en que el jefe muy probable que sus pensamientos se somaticen: adquieran una manifestación orgánica.

Si quieres comprender haz!


-Cambiar imágenes mentales

Todos tenemos una imagen mental de quiénes somos, qué aspecto tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nuestros puntos débiles. Nos formamos esa imagen a lo largo del tiempo, empezando en nuestra más tierna infancia.

El término autoimagen se utiliza para referirse a la imagen mental que una persona tiene de sí misma. Gran parte de nuestra autoimagen se basa en nuestras interacciones con otras personas y nuestras experiencias vitales.

Esta imagen mental (nuestra autoimagen) contribuye a nuestra autoestima.Cuando entres en tu «teatro mental privado» y comiences a actuar en las historias de tus éxitos pasados, TE SIENTES bien de inmediato. En cuanto fijes un sentimiento de éxito pasado, debes trasladarlo al momento presente.

Esto restablecerá tu confianza, tu coraje . Además, la emoción "carga " la imagen mental y re-programa tu cerebro. Así, cuando visualices, recuerda que debes asociar emoción con tus imágenes mentales.

-Cambiar pensamientos

-El método para cambiar tus pensamientos negativos tiene fases:

-Comprende lo que son los pensamientos automáticos, negativos e irracionales.

-Detecta, identifica y cambia tus pensamientos automáticos.

-Aplícalo con eficacia a tu vida.


-Cambiar acciones

Las conductas saludables nos conducen a la adquisición de todo lo benéfico y positivo en nuestras vidas e incluyen el área física, emocional, mental, espiritual, social, familiar y profesional; juegan un papel importante por que a partir de ellas se determinan nuestros hábitos, habilidades, conductas y relaciones, también buscamos el medio ambiente apropiado para desarrollarlas.

La relación que existe entre mente cuerpo es totalmente estrecha, así, de esta manera, nuestras conductas pueden mantenernos sanos o enfermos, felices o infelices, realizados o frustrados, exitosos o fracasados. A través de nuestra postura corporal y nuestra respiración podemos provocarnos distintas emociones

-Cambiar historias

Al contar a extraños nuestras historias personales nos libramos de ellas y las convertimos en pasado.

Esto nos permite comenzar a diseñar un futuro a nuestro gusto, documentando esos cuentos para que no se pierdan en el olvido y puedan servir a otros de inspiración. Las personas entenderán, como esas experiencias y circunstancias adversas permitieron fortalecernos.


A pesar de todas las calamidades y desgracias que podamos haber sufrido en la vida, llega el momento de distinguir entre nuestra historia y nuestro futuro.

En nuestra historia, la vida es definida por las actitudes e ideas que otras personas tienen de nosotros. En nuestro futuro, la vida será definida por el respeto y la apreciación que tenemos de nosotros mismos. Vale recordar que el prisionero termina por acostumbrarse a su celda, y cuando es liberado se siente desconcertado y muchos regresan a ella buscando refugio.

Externalizar las estrategias de cambio vistas previamente:


1. Memoria de Trabajo: las personas con síntomas de TDAH no pueden retener en su mente las cosas, para ello hay que hacerlo físico, crear listas, tarjetas, gráficas que les de una clave para recordar. Se habla de externalizar la información ( que sea externa y física).

2. Hacer el tiempo físico: utiliza una grabadora, reloj de bolsillo que vibra.

3. Desglosar el futuro en pequeños pasos: Porque a los “TDAH” te cuesta verlo, por ejemplo leer y tomar notas a la vez.

4. Externalizar la motivación: pequeños premios, siempre ha de haber unas consecuencias inmediatas.

5. Permitir la manipulación externa de la resolución de problemas, de la mente a tus manos. Por ejemplo con las matemáticas, en lo verbal, conjunto de tarjetas para cada idea. Si se te hace difícil implementar este sistema por ti solo, es útil, entre otras cosas, la ayuda de un entrenador, es decir una persona que te recuerde tus objetivos y te mantenga, con optimismo, con los sentidos puestos en el camino que previamente has elegido.

Otros recursos:

Fotos

Las técnicas de "FotoTerapia" utilizan las fotos personales de los pacientes y los álbumes familiares -- y sus interacciones con estos catalizadores visuales -- para evocar terapéuticamente los recuerdos relevantes, sentimientos e información que está contenida en las imágenes de forma inconsciente.

Música

La musicoterapia hace uso de sonidos, trozos musicales y estructuras rítmicas para conseguir diferentes resultados terapéuticos directos e indirectos a nivel psicológico, psicomotriz, orgánico y energético.

Agenda

El sistema de gestión del tiempo se basa en el mismo principio que los reintegros que se efectúan directamente en una cuenta bancaria. Se preverán las rutinas, citas y obligaciones que se producen semanalmente y así se podrán atender automáticamente. Esto deja libre el resto del tiempo del que se dispone y permite emplearlo en la actividad que se desee.


…. Y sólo la mención de otras maneras de externalizar:


- El uso de diagramas

- Cartas memorativas

-Recordatorios con el móvil

-Programar el móvil

-Fichas

Palabras finales


Los fármacos, el deporte, la meditación, inciden directamente sobre el hardware del cerebro, pero también podemos trabajar en utilizarlo de manera más eficiente, poniendo "afuera", lo que ala mente le cuesta representarse adentro.

Hay dos funciones más de las representaciones internas. La primera tiene un carácter biográfico. Gracias a las experiencias que atesora en su seno, la memoria hace posible la formación del individuo como ser personal, social, profesional, cultural, etc.


La segunda es de índole organizativa. Esta memoria es la función ejecutiva que permite, por medio de la comparación entre las cosas, que ella hace posible, descubrir las semejanzas y diferencias entre las cosas, así como, también, el orden en que aparecen, si es presumible que haya entre ellas un nexo, ya espacial, ya temporal, ya de otro tipo... pero eso es tema de otro artículo.


Jorge Orrego Bravo


Fuente: http://vivircontdah.blogspot.com.es/2014/05/tdah-en-adultos-como-pensar-con-mas.html?spref=fb

jueves, mayo 22, 2014

Familiares de jóvenes con TDAH piden ayudas para la inserción laboral


Expertos y familiares de jóvenes pacientes de Trastornos de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) han reclamado este domingo ayudas para la inserción laboral.


Familiares de jóvenes con TDAH piden ayudas para la inserción laboral


(EUROPA PRESS)

Expertos y familiares de jóvenes pacientes de Trastornos de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) han reclamado este domingo ayudas para la inserción laboral.

Esta es una de las conclusiones del V Congreso Nacional de TDAH organizado entre este viernes y domingo en Barcelona por la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de atención e Hiperactividad (FEEADAH) y TDAH Catalunya, que cuenta con el aval científico de sociedades médicas, ha informado la organización en un comunicado.

El presidente de FEEADAH, Fulgencio Madrid, ha considerado "imprescindible" plantear el TDAH como un trastorno crónico con el que los pacientes tienen que aprender a convivir, incluido en el ámbito laboral.

En ese sentido, ha celebrado los avances en la sensibilización, como las guías de actuación en centros educativos implantadas en varias comunidades --la última de ellas, Catalunya-- y la revisión del abordaje de la enfermedad de la Estrategia Nacional de Salud Mental, y ha pedido que estos esfuerzos se trasladen a la búsqueda de empleo.

Para predicar con el ejemplo, quince jóvenes con TDAH han sido formados durante dos meses como auxiliares de congresos para trabajar en la cita de Barcelona, que clausurará este domingo el conseller de Salud, Boi Ruiz.

(EuropaPress)

miércoles, mayo 21, 2014

Testimonio



Roberto Leal ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Testimonio de un adulto con TDAH":

Hola.

Me llamo Roberto y soy mexicano.

Tengo 48 y nadie supo o nadie pudo diagnosticarme nada.

Cuando tenía treinta y tres años aproximadamente, mi entonces novia, después mi segunda esposa. Me dijo que yo padecía una cosa llamada ADD por sus siglas en inglés y yo lo tomé como se toma algún salpullido leve por haber nadado en un río algo contaminado y al que si le da a tu hijo lo llevas corriendo al médico; pero si te da a ti, te esperas a ver que pasa y si no es nada asunto solucionado.

Y en ese entonces no fue nada.

Para ella no sé qué haya sido. Tal vez tampoco mucho más allá de una sonrisa condescendiente.

El caso es que sí era algo más que nada. Pero al no saberlo relacionar conmigo, al no tener ni idea de lo que podría significar, al ser completamente inconsciente de que algo estaba mal con mi vida y que ese algo podría estar relacionado con lo que ella me mencionaba. La verdad es que lo deseché.

Tuve que esperar diez años para, desesperado en extremo, pensar que ese diagnóstico de mi entonces ya, y desde hacía muchos años, esposa podría ser la causa de mis problemas. O al menos estar ampliamente relacionado con ellos.

A los 42 o 43 años fui a ver a un neurólogo y él me confirmó el diagnóstico y me leyó un papel en donde estaban las características de un enfermo de TDAH y mientras él hablaba, yo mentalmente iba poniendo palomitas a todo lo que el listaba. Ese día lloré de manera descontrolada frente a ese pobre neurólogo que sabría poco o nada de apoyo psicológico. Y como siempre, salí de ahí cargado de una sensación de culpa aplastante por haber llorado enfrente de ese médico. Hoy sé mucho más acerca del TDAH. He estado medicado sin encontrar por ello la menor salida a mis problemas. Y la razón es que al menos en adultos, la solución farmacológica no es suficiente. Debido a la inmensa carga de culpas, vergüenzas, frustraciones, fracasos, bajas autoestimas, golpes que en privado o en público me he dado a mí mismo con el puño cerrado en la cara, etc. etc. etc.

Y sigo buscando alguna solución.

Sólo que cada vez caigo más y más abajo y cada intento de levantarme es desde mucho más abajo y para llegar tantito arriba se requiere de gran concentración en el objetivo perseguido y cada vez es más difícil creer en ese objetivo.

Yo ya perdí dos matrimonios y he decidido terminantemente no llegar al tercero.

También perdí todos los trabajos y todos los negocios. Y vivo con el apoyo de mis hermanos.

También perdí todos los amigos que pude haberme encontrado en el camino y, salvo mis hermanos y mi pequeño hijo de 4 años, cuya madre no quiere saber demasiado de mí, no me queda ya nadie más.

Eso es el relato de un adulto con TDAH...




En cuanto a residual.

Mucho cuidado.

La gente cree que conforme aumentan los años el mal desaparece o al menos se atenúa.

Nada más lejano de la realidad.

Es igualito a las fallas geológicas. Ninguna tiende a dar marcha atrás y los abismos de cada Rift diariamente están un poquito más y más lejos entre sí y el alejamiento entre las paredes es tan lento que no se nota. Pero al cabo del tiempo suficiente el valle resultante es tan amplio como una avenida de seis carriles por sentido.

Yo puedo apreciar cómo era mi vida cuando conocí a mis sucesivas esposas y cómo en la época de la primera era yo un joven de veintitantos que cada vez que decía algo que hacía que todos los demás hicieran expresiones como "¡HHHUUUU Idiotaaa! y otras linduras de similares a peores, desde sonrisas de "interpreta mi silencio" a "En boca cerrada no entran moscas ni se sale la mierda" y mi reacción, aunque internamente dolorosamente adolorida, externamente era simpáticamente y positiva. Como de no pasa nada. "Nadie me entiende y yo tampoco. Pero qué le vamos a hacer...? Mejor sigamos adelante que para eso nacimos..." y otros autoengaños para intentar sentirme con la entereza para seguir adelante.

Con la segunda esposa. Había aprendido a mantener la boca cerrada.

No era nada fácil. Tenía que estar vigilándome estrechamente a mí mismo para detectar el impulso incontenible a tiempo de detenerlo. Con el tiempo había adquirido práctica y lograba hacerlo. Yo sabía que mi peor enemigo en la sociedad era yo mismo. No sabía ni entendía por qué, pero los resultados hablaban por sí solos. Yo hablaba y me ganaba una semana de recriminaciones por haber dicho todo lo que no debía haber dicho. Y me quedaba callado y las personas tendían a acercárseme y me aceptaban y comenzaba a sentirme bien entre ellos.

¡Gran error!

El bienestar conduce a la confianza y la confianza a bajar la guardia.

Y bajar la guardia a... Interpreten mi silencio.

Algo que nunca debe hacer un TDAH, igual que el boxeador,es permitirse el lujo de bajar la guardia.

El TDAH en adultos no es residuo de nada. Por el contrario, si realmente tienes TDAH y no has encontrado la ayuda correcta. Entonces no es más que la misma enfermedad que ya tenías, pero multiplicada por ocho mil...


Y solamente para terminar.

Esta entrada se realizó hace cuatro años y supongo que desde entonces nadie le ha hecho nada.

Por lo cual es obvio que nadie vea nada de lo que he escrito en otros cuatro o más años.

Pero es lo menos relevante que puede haber.

Lo único que importa es lo que yo escriba y después lea. Porque cuando escribo, hablo y enseño acerca de mí y cuando leo, leo y aprendo acerca de mí.

Y para mí, eso es lo único que importa.

Gracias a quien le toquen las gracias de que hoy yo haya encontrado un sitio en donde otras personas hablaron acerca de sus propios males y pudieran servirme de inspiración para poder trabajar con el mío.



Publicado por Roberto Leal para TDAH a las 1:58 a. m.

"¡Esfuérzate más!" por TotallyADD (subt.castellano)

¿QUÉ SE SIENTE AL TENER TDAH?




Publicado en 31 diciembre 2012de Dra Elena Díaz de Guereñu




Escrito por el Dr. Edward M. Hallowell

Publicado en Huffington Post Healthy Living el 27 de junio de 2012.
Texto original en inglés

Traducido y adaptado por la Dra. Elena Díaz de Guereñu

¿Qué se siente al tener TDAH? ¿Cómo se vive con este síndrome? Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. En primer lugar, me molesta esta denominación. En mi opinión, la mayoría de la gente tiene Trastorno de Exceso de Atención, y me explico: en el mundo en que vivimos, ¿quién puede prestar atención a cualquier cosa durante mucho tiempo? ¿De verdad es un signo de salud mental ser capaz de equilibrar tus cuentas, mantenerte sentado en tu silla, y no hablar nunca a destiempo? De todos modos, pensemos lo que pensemos, ahí está ese trastorno llamado TDAH. Entonces, ¿qué se siente al tenerlo?

Algunas personas dicen que el llamado trastorno ni siquiera existe, pero créanme, existe de verdad. Me vienen a la mente muchas metáforas para describirlo.

Es como conducir bajo la lluvia con limpiaparabrisas viejos. Ves todo borroso, vas a toda velocidad y te desespera no ver bien. O como escuchar una emisora ​​de radio con muchas interferencias y esforzarte para escuchar lo que están diciendo. O como tratar de construir un castillo de naipes en plena tormenta de arena. Hay que construir algo para protegerse del viento antes de pensar siquiera en coger las cartas.

En otro sentido, es como estar todo el tiempo acelerado: se te ocurre una idea e intentas llevarla a cabo; entonces, sin saber por qué, se te ocurre otra idea antes de que hayas terminado la anterior, y te pones a darle vueltas, pero claro, una tercera idea interrumpe a la segunda, y tienes que atenderla, y de pronto la gente está llamándote desorganizado, impulsivo y todo tipo de palabras despectivas, sin tener ni idea de lo que hablan.

Porque estás haciendo todo lo que puedes. Pero ahí están todos esos vectores invisibles tirando de ti hacia aquí y hacia allá y haciéndote muy difícil centrarte en tu tarea.

Además, estás liberando energía todo el tiempo. Tamborileas con los dedos, mueves los pies, tarareas una canción, miras aquí y allá, te estiras, haces garabatos… y los demás piensan que no estás prestando atención o que no te interesa lo que te están diciendo; pero todo lo que haces es liberar energía para ser capaz de prestar atención.

Te es más fácil prestar atención cuando estás paseando, escuchando música o en una habitación ruidosa y abarrotada, que cuando estás quieto y rodeado de silencio.

¿Qué se siente al tener TDAH? Una actividad frenética. Estás aquí, allá y en todas partes. Alguien dijo: “El tiempo es lo que evita que todo suceda a la vez.” El tiempo organiza y separa los acontecimientos para que podamos hacer las cosas de una en una. En el TDAH, esto no sucede así. En el TDAH, el tiempo se desmorona; el tiempo se convierte en un agujero negro. Para una persona con TDAH, es como si todo sucediese a la vez. Esto le crea una sensación de torbellino interno, incluso de pánico. El individuo pierde la perspectiva y la capacidad de priorizar: está siempre en marcha, tratando ante todo de evitar que el mundo se derrumbe.

Colas. Soy prácticamente incapaz de hacer colas. No puedo esperar. Ese es mi gran problema: el impulso lleva a la acción. No conozco eso que podríamos llamar la reflexión intermedia entre el impulso y la acción. Por eso, igual que muchas personas con TDAH, carezco de tacto. El tacto requiere pensar las palabras antes de pronunciarlas, y quienes tenemos TDAH no sabemos hacer eso.

Muchos de los que tenemos TDAH buscamos emociones fuertes. En mi caso, me encantan los casinos, una intensa combinación entre hacer psicoterapia y tener un montón de gente alrededor. Las emociones fuertes pueden meterte en líos; por eso el TDAH es frecuente entre delincuentes y personas temerarias. También lo es en las llamadas personalidades de tipo A, así como entre los maníaco-depresivos, los sociópatas y los consumidores de drogas. Pero también es frecuente en personas creativas e intuitivas en todos los campos, y en personas muy activas y eficientes. Lo que quiere decir que hay un lado positivo en todo esto.

Este lado positivo no se suele mencionar al hablar del TDAH, porque tendemos a centrarnos en lo que va mal o en lo que, de alguna manera, hay que controlar. Pero a menudo, cuando el TDAH ha sido diagnosticado y el individuo, con la ayuda de sus profesores, sus padres y sus compañeros, ha aprendido a manejarlo, va emergiendo ante nosotros un ámbito desconocido del cerebro. De repente, la radio se sintoniza, el parabrisas está limpio, la tormenta de arena se ha calmado. Y ese niño o ese adulto que no daba más que problemas, que era como un dolor de cabeza, comienza a hacer cosas de las que nunca había sido capaz. Sorprende a todos los que le rodean, se sorprende incluso a sí mismo. Y aunque hable en masculino, podría igualmente hacerlo en femenino, pues vemos cada vez más TDAH en niñas y mujeres a medida que lo buscamos.

Muchas de estas personas son sumamente imaginativas e intuitivas. “Sienten” las cosas, son capaces de descifrar el meollo del asunto mientras que otros tienen que ir paso a paso, guiándose por la razón. Es esa persona que no puede explicar cómo se le ocurrió la solución, o de dónde le llegó la idea para su novela, o por qué, de repente, pintó ese cuadro, o cómo supo el camino más corto hacia la respuesta; todo lo que puede decir es que lo vio, que tuvo esa intuición. Es el hombre, o la mujer que imagina un negocio millonario en un abrir y cerrar de ojos y lo lleva a cabo el día siguiente. Es el niño al que riñen por hablar sin permiso, y a continuación felicitan, porque lo que ha dicho es genial. Son personas que aprenden, piensan y actúan por sensaciones e intuiciones.

Estas personas son muy sensibles. En situaciones donde la mayoría de nosotros no podemos ver nada, ellos son capaces, si no de ver, al menos de sentir la luz y de encontrar respuestas que parecen sacarnos de esas tinieblas. Es importante que los demás perciban este “sexto sentido” y lo alimenten. Si todo alrededor se centra en lo racional, el pensamiento lineal y racional y en la “buena conducta”, estas personas nunca podrán sacar provecho de su intuición. Escucharles puede ser exasperante. Parece que divagan sin hablar de nada concreto. Pero si les tomas en serio y sigues su tanteo, a menudo verás que están a punto de llegar a conclusiones deslumbrantes o a soluciones sorprendentes.

Lo que quiero decir es que sus procedimientos cognitivos son diferentes a los de la mayoría, y que lo que parece una deficiencia, con paciencia y ánimo puede convertirse en un don. Es importe recordar que, cuando se diagnostica, la mayoría de las aspectos negativos del TDAH pueden ser evitados o controlados. El diagnóstico puede resultar liberador, sobre todo para esas personas que han sido tachadas de “vagas”, “tercas”, “malintencionadas”, “perturbadoras”, “imposibles”, “tiranas”, “lanzadas como un cohete”, “descerebradas”, “estúpidas”, o directamente “malas”. Un diagnóstico de TDAH hace que el caso pase del juicio moral al tratamiento neuropsiquiátrico.

¿En qué consiste el tratamiento? Cualquier cosa que reduzca el ruido. Sólo con el diagnóstico ya se reduce el ruido de la culpa y autoinculpación. Introducir ciertas formas de organización de la propia vida puede ser de mucha ayuda. Hacer sesiones de trabajo más cortas. Dividir las tareas en partes más pequeñas. Hacer listas. Conseguir ayuda cuando se necesita. Tal vez poner límites externos a tus impulsos. O hacer el ejercicio necesario para eliminar parte de ese ruido interior. Encontrar apoyo. Tener a un entrenador en tu rincón para mantenerte en el camino correcto. La medicación también es de gran ayuda, pero no es, ni mucho menos, la solución a todo. La buena noticia es que el tratamiento puede ser de mucha ayuda.

Quienes tenemos TDAH necesitamos tu ayuda y tu comprensión. Podemos formar un caos monumental allá donde vayamos pero, con tu ayuda, ese caos monumental puede derivar hacia la razón y el arte. Así que, si conoces a alguna persona como yo, que no sabe comportarse, sueña despierto, olvida esto o aquello o no cumple los programas, acuérdate del TDAH antes de que esa persona empiece a creer que todo eso que la gente anda diciendo es cierto, y sea ya demasiado tarde.

© Edward M. Hallowell, M.D. 2012. Trad.: Dra. Elena Díaz de Guereñu

lunes, mayo 12, 2014

Hasta el 97% de los adultos que tienen TDAH no lo saben


Un 4% de españoles padecen trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Muchos se enteran en la consulta a la que acuden para tratar a sus hijos.
"El TDAH estalla al llegar a la edad adulta porque desaparecen muros de contención como la escuela o la familia", dice el doctor José Antonio Ramos, psiquiatra del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.



Según un estudio que hoy publica el New York Times, basado en los datos de Express Scripts, uno de los principales prescriptores de receta del país, el número de adultos que toma medicación para tratar el déficit de atención e hiperactividad se ha duplicado desde 2008 a 2012


Los expertos piden más comprensión hacia este trastorno y advierten de que no es sólo cosa de niños. Según el estudio, aproximadamente 10 millones de adultos americanos podrían padecerlo, frente a los apenas 2'6 que han sido diagnosticados.


“ La primera definición del TDAH la tenemos ya en 1775 y que es un trastorno crónico lo sabemos desde 1902”. El doctor José Antonio Ramos desbarata, de entrada, a cualquiera que se dirija al TDAH como el “trastorno del siglo XXI”. Desde hace 400 años se conoce, pero a día de hoy el 97 por ciento de los adultos que lo padecen, no están diagnosticados. La paradoja alerta a los propios científicos que advierten de la necesidad de tomar conciencia de un trastorno que ha condicionado, sin saberlo, la vida de muchas personas. Entre el 3 y el 4 por ciento de los españoles, según algunos estudios.


Son un auténtico desafío para los especialistas, que en consulta han identificado hasta tres tipos de pacientes: el que ha seguido un tratamiento desde la infancia, pero cuyo trastorno se mantiene en la edad adulta. El del adulto joven que no ha sido diagnosticado y llega a consulta debido a un comportamiento problemático. Y aquellos otros pacientes que derivan desde centros de drogodependencias. En el 89 por ciento de los casos, el TDAH lleva asociados otros trastornos, como ansiedad, bulimia, ludopatías o adicciones.


Aunque con enorme retraso, que se hable de nuevos casos significa también un éxito “Está empezando a diagnosticarse mejor, y nos tendríamos que felicitar por ello”, dice Ramos, que en 2002 abrió el primer centro de nuestro país para identificar y tratar el TDAH en adultos. Desde el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona su equipo de investigación ha publicado ya casi un centenar de artículos internacionales sobre la prevalencia del trastorno pasada la infancia y la adolescencia.


Por fin, empieza a desterrarse la idea de que va únicamente asociado a los más pequeños y comienza a ser diagnosticado. “La clasificación de trastornos mentales americanos se ha abierto más a la sintomatología del adulto”, dice Isabel Rubió, de la Fundación ADANA, en la que atienden a personas con el trastorno. “Hasta hace muy poco se creía que solo pasaba en niños y adolescentes. Pasaba más desapercibido porque no había unos síntomas de identificación”.


Ana Miranda, catedrática de Psicología Evolutiva de la Universidad de Valencia, y directora de una investigación para el seguimiento en la edad adulta de niños diagnosticados con TDAH comparte el diagnóstico. “Hasta ahora se consideraba que desaparecía en la adolescencia. Ahora se constata que es un trastorno crónico que pude durar a lo largo de todo el ciclo vital”.


Se sabe que el 70 por ciento de los niños que nunca fueron tratados de su trastorno, acabarán padeciéndolo también al llegar a la edad adulta: “es un trastorno del neurodesarrollo, por tanto algunos de los síntomas tienen que haberse manifestado en la infancia. Otra cosa es que hayan pasado desapercibidos”, dice Rubió.


En ocasiones, esos síntomas, en la infancia leves, estallan al llegar a la edad adulta. “Puede que haya sido un niño con TDAH con poca problemática, pero que al llegar a adulto se incrementa mucho, porque desaparecen los muros de contención”, apunta el doctor Ramos. Se caen los patrones de la escuela, de la familia, del núcleo materno... Ese niño ya adulto tiene que organizarse por sí mismo y lidiar con más variables en una vida complicada y eso sobrepasa a estos pacientes.


Un dato revelador lo dan las estadísticas de prevalencia por géneros. En los más pequeños, la brecha se abre del dos por ciento de las niñas al ocho en los niños, pero en adultos la proporción es del uno a dos. La explicación se encuentra en los propios parámetros naturales de comportamiento entre unos y otros, de forma que los niños tienden también a manifestar más síntomas, mientras que las niñas los “silencian”. “Hasta ahora habían sido identificadas como chicas con bajo desarrollo intelectual”, dice Rubió, cuando en realidad padecían un trastorno no diagnosticado.


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Precisamente, muchas madres con TDAH se enteran de que lo padecen cuando acuden a consulta por el problema de su hijo y se ven reflejadas en su sintomatología. El trastorno tiene un fuerte componente genético. Tanto, que hasta en el 70 por ciento de los casos, un niño con déficit de atención o hiperactividad tiene unos padres que también lo padecen, en la mayoría de los casos sin saberlo.


Las ahora madres “son niñas que no han sido diagnosticadas porque no han molestado, no han generado una atención por parte de nadie” pero que ahora se ven desbordadas con los síntomas de su hijo, precisamente porque su propio trastorno les impide gestionarlos y responder a ello con eficacia. La situación acaba sobrepasándolas y en algunos casos pueden acabar padeciendo una depresión.


“En los años 40 o 50 la realidad española era muy diferente”, dice Ramos, “las posibilidades de tener un acceso correcto a la salud mental infanto juvenil eran mínimas. Han creido con esa sensación de que no tenían capacidades, cuando en el fondo hay un problema que es reversible”. Cogerlo a tiempo es fundamental.
"TDAH sin metástasis"


“Un oncólogo quiere un cáncer delimitado y sin metástasis. Nosotros nos encontramos casi siempre TDAH con metástasis”, dice este especialista. Buena prueba de la importancia de un diagnóstico temprano.


Los expertos recuerdan que el trastorno debe abordarse desde una perspectiva multidisciplinar y afirman que el paciente reaccionan ya de forma muy positiva cuando se identifican sus síntomas y se les pone una etiqueta. Eso le alivia, porque pone orden a una situación que creía desbordada por su propia incapacidad. A partir de ahí se aplica toda una terapia psicológica y conductual, que, siempre dependiente del grado, suele dar buenos resultados. También la medicación.


“La gente que banaliza el TDAH y lo interpreta sólo como un problema relacionado con las malas notas es porque no ha visto a pacientes. La gran apuesta que tenemos que hacer es predecirlo a tiempo, porque estas personas tienen más riesgo de consumo de sustancias o fracaso escolar. Así podremos hacer tratamientos preventivos”, dice el doctor José Antonio Ramos.


Cerca del 50 por ciento de los adultos con el trastorno desarrollan una adicción a la droga. Unas cifras que destapan un auténtico problema de salud pública y ante el que las autoridades sanitarias aún no han reaccionado. “Sabemos que la obesidad afecta a un porcentaje muy amplio de niños, y hacemos prevención. Pero aquí no. Mejoremos las pautas educativas”, aconseja.


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Todos coinciden en que hace falta más especialización. Universitaria y profesional. “Muchas personas no son diagnosticadas, porque en sus comunidades autónomas no hay especialistas”, afirma la doctora Miranda. Falta formación en las universidades, y los médicos, psicólogos y psiquiatras, deben asumirla por su cuenta. Y también se echa en falta más concienciación social y más sensibilidad hacia este problema. “Es verdad que todavía hay muchas personas que creen que el trastorno no existe, que es un problema de falta de educación de los padres. Es un trastorno reconocido”, recuerda Rubió.
¿Excesivamente medicamentados?


Las autoridades sanitarias de EEUU alertaban en un informe publicado el año pasado del incremento de los diagnósticos de TDAH en niños y también del exceso de fármacos utilizados en su tratamiento. Según el estudio, uno de cada diez adolescentes de secundaria estaría recibiendo medicación en este momento. Algunos expertos veían en estas cifras el intento de mejorar por la vía rápida las calificaciones de los estudiantes y la presión de los padres para variar el comportamiento de su hijo, sin tener en cuenta las consecuencias: insomnio, problemas nerviosos, etc.


El doctor José Antonio Ramos niega tajante que exista una sobremedicación: “Sabemos que el trastorno afecta al 6 por ciento de los niños y ni de largo está medicado el 2 por ciento. Y en adultos es todavía mucho más bajo, sólo el 0'007 por ciento de los adultos reciben medicación, muy por deajo del 3 o el 4 que lo padece”.


Afirma que el debate es un ámbito del desconocimiento, porque las terapias inciden siempre en una dimensión multidisciplinar. “Es como si el niño tiene cuarenta de fiebre. Hay que dar medicación”, dice la doctora Isabel Rubió.


Fuente: http://noticias.lainformacion.com/espana/hasta-el-97-de-los-adultos-que-tienen-tdah-no-lo-saben_XkUbAW84b3vIEmpOxPoUv2/



domingo, mayo 04, 2014

Se demuestran los beneficios de un fármaco no autorizado para el tratamiento del TDAH en adultos






Un estudio de revisión liderado por el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) ha confirmado la eficacia del metilfenidato para adultos con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Hasta ahora, la Unión Europea autoriza el tratamiento con metilfenidato (un estimulante) para los niños con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (ADHD, en sus siglas en inglés), pero hay 20 millones de adultos que padecen la misma enfermedad y están huérfanos de tratamiento, aunque se espera que este estudio sirva para dar suficiente evidencia a los beneficios de su uso.


La razón de esta paradoja es que los estudios hechos con anterioridad concluían con resultados heterogéneos respecto a la eficacia del metilfenidato. De hecho, se habían realizado muchos estudios cuyos resultados eran muy dispares: desde la ineficacia hasta una gran mejoría, pero el estudio realizado por este grupo de expertos del Hospital Universitari Vall d’Hebron, no sólo demuestra la utilidad de este medicamento para el tratamiento en adultos con TDAH, sino que también ha identificado los factores que provocaban tal discrepancia de resultados. Y afina aún más: el estudio concreta la forma más adecuada de administración de esta medicación en adultos.


El metilfenidato es eficaz en adultos con TDAH


Desde hace décadas se usa el metilfenidato en niños con total seguridad, aunque se ha demonizado este tratamiento estimulante y, a menudo, se han referido a él como si se tratara de anfetaminas. Se ha demostrado que su uso es seguro y eficaz y que su efecto inhibidor sobre la recaptación de noradrenalina y de dopamina a nivel cerebral consigue los efectos deseados sobre el control de los síntomas de estos niños. Ya sea por la presencia de detractores del uso de este fármaco, ya sea por el desconocimiento de que este trastorno también puede afectar a los adultos, los estudios, en estos casos, eran insuficientes.


Debido a esta controversia, y con la ayuda de un meta-análisis de los estudios realizados con anterioridad, expertos del VHIR han llevado a cabo este análisis, para descubrir la eficacia del metilfenidato ante los síntomas del TDAH en adultos. Esta revisión, publicada recientemente en CNS Drugs, pretendía estudiar por separado la influencia de varios factores en la eficacia del metilfenidato en adultos con TDAH.


Los responsables de este análisis, una vez revisados los 17 estudios anteriores, han identificado factores que pudieron haber sido la causa de la heterogeneidad de los resultados de estos trabajos: la administración de forma no controlada del medicamento, sin definir la dosis de forma muy adecuada (generalmente insuficiente), la existencia de trastornos añadidos al TDAH y que reducen la eficacia del tratamiento (adicciones y consumo de drogas), así como la forma de liberación del fármaco (la farmacocinética).


El Dr. Ramos-Quiroga y su equipo procedieron a evaluar cada uno de estos factores y se constató, como explica, “que la eficacia del tratamiento aumenta con la cantidad de dosis suministrada; que la eficacia del metilfenidato es menor cuando la liberación del fármaco en la sangre es de forma continua, prolongada y constante, mientras que lo ideal para el tratamiento es cuando el fármaco se libera en picos; y que la eficacia del tratamiento disminuye en pacientes que consumen sustancias tóxicas. Respecto a las demás variables no se percibieron efectos significativos en la eficacia”. De esta forma se ha podido concluir que el metilfenidato es eficaz para los adultos con TDAH cuando se administra de forma adecuada.


Aunque son necesarios más estudios para que la UE apruebe el uso del Metilfenidato en adultos con TDAH, el análisis que han realizado los expertos del Hospital Vall d’Hebron se ha sometido a la Escala Jadad que ha permitido corroborar la calidad del estudio y a su vez determinar la imposibilidad de extraer conclusiones de los estudios anteriores.


TDAH: Una enfermedad a menudo incapacitante que afecta tanto a adultos como a niños


Los expertos en TDAH del Hospital Universitari Vall d’Hebron y de su grupo de investigación en el VHIR ya han participado en varios descubrimientos en este ámbito. Uno de los más relevantes se remonta al año 2008, cuando descubrieron que existen unas bases genéticas comunes entre el TDAH en niños y el TDAH en adultos; con ello, se reforzaba la hipótesis del origen genético del trastorno y, por lo tanto, de que se trata del mismo trastorno en los dos grupos de población y no de dos trastornos diferentes. Además, se empezaron a sugerir diferencias genéticas entre la población de pacientes cuya sintomatología remite en la etapa adulta y la población en la cual el trastorno persiste más allá de la infancia.


El Déficit de Atención con Hiperactividad es un trastorno crónico del comienzo de la infancia, que se estima que afecta a un 4,4% de adultos. En este último grupo de personas, el TDAH se manifiesta con dificultades en el trabajo, incapacidades psicológicas y con un alto riesgo de trastornos de humor, ansiedad y consumo de substancias. Pero, el tratamiento que este grupo de personas recibía ha estado, hasta ahora, acompañado de controversia: el metilfenidato era normalmente recomendado, como una de las primeras opciones farmacológicas para el tratamiento, sin que hubiese una investigación firme que corroborara su eficacia.


Fuente: http://autismodiario.org/2011/02/24/se-demuestran-los-beneficios-de-un-farmaco-no-autorizado-para-el-tratamiento-del-tdah-en-adultos/

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¿Qué es el TDAH?

Se trata de un trastorno de origen neurobiológico y que puede presentar 3 síntomas: •Déficit de Atención. •Hiperactividad. •Impulsividad. DEFICIT DE ATENCIÓN •Dificultades para mantener la atención concentración. •Parece que no escucha. •No siguen instrucciones. •No termina actividades. •Dificultades para organizar tareas. •Dificultades para retener datos y órdenes. •Extravían objetos. •Evitan esfuerzo mental. •Se distraen. •Descuidados en actividades diarias y actividades académicas. HIPERACTIDAD •Se remueve en su asiento. •Abandona su asiento. •Corren, saltan en situaciones inapropiadas. •Dificultades para dedicarse a actividades tranquilas. •Siempre en movimiento. •Necesidad de cambiar de actividad continuamente. •Hablan en exceso. •Propensos a los accidentes. •Dificultades en la coordinación motora. IMPULSIVIDAD •Actúan antes de pensar. •Precipitan respuestas. •Dificultades para guardar turnos. •Interrumpen actividades o conversaciones. •Dificultades para medir las consecuencias de sus actos. Afecta entre un 3-7% de la población infanto-juvenil.

TDAH: lo que los padres deberían saber

TDAH: lo que los padres deberían saber ¿Qué es el TDAH? Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, TDAH (ADHD en inglés) es el nombre que se le da a un grupo de comportamientos que muchos niños y adultos presentan. Las personas que padecen TDAH tienen dificultad para prestar atención en el colegio, en la casa o en el trabajo. Pueden ser mucho más activas o impulsivas de lo que es usual para su edad. Estos comportamientos contribuyen a causar problemas significativos en las relaciones, en el aprendizaje y en el comportamiento. Por esta razón, los niños que tienen TDAH algunas veces son vistos como niños difíciles o que tienen problemas del comportamiento. El TDAH es más frecuente en los niños que en las niñas. Usted puede estar más familiarizado con el término trastorno por déficit de atención, TDA (ADD en inglés). La Asociación estadounidense de psiquiatría (American Psychiatric Association, APA) cambió el nombre de este trastorno en 1994. ¿Cuáles son los síntomas del TDAH? El niño con TDAH que es desatento tendrá seis (6) o más de los siguientes síntomas: •Le cuesta trabajo seguir instrucciones •Tiene dificultad para mantener su atención fija en actividades de trabajo o de juego en el colegio y en la casa •Pierde las cosas necesarias para realizar actividades en el colegio y en la casa •Parece como que no escucha con atención •No le presta atención a los detalles •Parece desorganizado •Tiene dificultad con las cosas que requieren planeación •Olvida las cosas •Se distrae con facilidad El niño con TDAH que es hiperactivo o impulsivo tendrá al menos seis (6) de los siguientes síntomas: •Es inquieto •Corre o se trepa inadecuadamente •No puede jugar en silencio •Responde de forma intempestiva •Interrumpe a las personas •No puede quedarse sentado •Habla demasiado •Siempre se está moviendo •Tiene dificultad para esperar su turno Los niños que tienen TDAH presentan síntomas durante al menos seis (6) meses. ¿Qué debo hacer si pienso que mi niño tiene TDAH? Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño por parte de varias personas que conozcan al niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño. Su médico puede tener formas o listas para chequear, que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto lo ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños. Su médico probablemente querrá hacer exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente. Su médico le puede recomendar que pruebe un medicamento para ver si esto ayuda a controlar el comportamiento hiperactivo de su niño. Una prueba con el medicamento solamente no puede ser la base para diagnosticar el TDAH. Sin embargo, puede ser una parte importante de la evaluación de su niño en caso de sospecharse el TDAH. Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Muchos niños que tienen TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico. Por este motivo, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien que se especialice en ayudar a niños con problemas de comportamiento, tal como un psicólogo. ¿Cuáles son las causas del TDAH? Los niños que tienen TDAH no producen suficientes substancias químicas en áreas claves del cerebro que son responsables de organizar el pensamiento. Sin tener una cantidad suficiente de esas substancias químicas, los centros del cerebro que se encargan de la organización no funcionan bien. Esto da lugar a los síntomas en los niños que tienen TDAH. Las investigaciones muestran que el TDAH es más común en niños que tienen parientes cercanos con este trastorno. Investigaciones recientes también han asociado el uso del cigarrillo y de otras substancias de abuso durante el embarazo, con el TDAH. La exposición a toxinas del medio ambiente, tales como plomo, también puede ser un factor. Cosas que no causan el TDAH: •Una mala crianza; no obstante, una vida familiar y un ambiente escolar desorganizados empeoran los síntomas. •Demasiada azúcar •Muy poca azúcar •Aspartamo (un nombre de marca: Nutrasweet) •Alergias a los alimentos u otras alergias •Falta de vitaminas •Luces fluorescentes •Ver demasiada televisión •Los juegos de vídeo ¿Qué medicamentos se usan para tratar el TDAH? Algunos de los medicamentos para el TDAH son metilfenidato, dextroanfetamina, atomoxetina y un fármaco que combina dextroanfetamina y anfetamina. Estos medicamentos mejoran la atención y la concentración, y disminuyen los comportamientos impulsivos y de excesiva actividad. También se pueden usar otros medicamentos para tratar el TDAH. Hable con su médico para ver qué tratamiento él o ella le recomienda. ¿Qué más puedo hacer para ayudar a mi niño? Un esfuerzo en equipo por parte de los padres, profesores y médicos trabajando en conjunto es la mejor manera de ayudar a su niño. Puede ser difícil criar a los niños que tienen TDAH. Es posible que tengan dificultad para comprender instrucciones, y el estado de actividad constante puede constituir un desafío para los adultos. Además, los niños que tienen TDAH tienden a necesitar más estructura y expectativas más claras. Usted puede tener que cambiar su vida un poco para ayudar a su niño. He aquí algunas cosas que usted puede hacer para ayudar: •Haga un horario. Fije horas específicas para levantarse, comer, jugar, hacer tarea, hacer quehaceres, mirar televisión o jugar juegos de vídeo, y para acostarse. Ponga el horario donde el niño siempre lo pueda ver. Explíquele anticipadamente cualquier cambio en la rutina. •Simplifique las reglas de la casa. Es importante explicar lo que pasará cuando se cumplan las reglas y cuando no se cumplan éstas. Escriba las reglas y las consecuencias de no obedecerlas. •Asegúrese de que sus instrucciones son comprendidas. Haga que su niño le preste atención y háblele mirándolo directamente a los ojos. Luego, con voz clara y calma, dígale al niño específicamente lo que usted desea. Mantenga las instrucciones simples y cortas. Pídale al niño que le repita las instrucciones a usted. •Premie el buen comportamiento. Felicite a su niño cuando él o ella complete cada paso de una tarea. •Asegúrese de que su niño sea supervisado en todo momento. Debido a que son impulsivos, los niños que tienen TDAH pueden necesitar más supervisión por parte de los adultos que otros niños de la misma edad. •Observe a su niño cuando él o ella esté alrededor de sus amigos. A veces resulta difícil para los niños que tienen TDAH aprender habilidades sociales. Premie el buen comportamiento durante el juego. •Fije una rutina para hacer las tareas. Escoja un lugar fijo para hacer la tarea lejos de distracciones tales como otras personas, televisión y juegos de vídeo. Divida el tiempo para hacer tarea en sesiones cortas y permita descansos. •Concéntrese en el esfuerzo y no en las calificaciones. Premie a su niño cuando él o ella trata de terminar la tarea escolar, no solamente por sacar una buena calificación. Usted puede dar premios adicionales por obtener mejores calificaciones. •Hable con los maestros de su niño. Averigüe cómo le está yendo a su niño en el colegio, en la clase, en el recreo y en la hora de la comida del mediodía. Pida que los maestros le den notas sobre el progreso diario o semanal. Algunos niños se benefician del asesoramiento psicológico o de la terapia estructurada. Puede resultar beneficioso para las familias hablar con un especialista en el manejo del comportamiento y los problemas de aprendizaje relacionados con el TDAH. Algunos estudios han demostrado que algunos colorantes y conservantes de alimentos pueden causar o empeorar el comportamiento hiperactivo en algunos niños. Hable con su médico para saber si necesita realizar algún cambio en la dieta de su niño. ¿Mi hijo va a superar el TDAH? Antes solíamos pensar que los niños superarían el TDAH. Sabemos que esto no es cierto en la mayoría de los niños. Los síntomas del TDAH con frecuencia mejoran a medida que los niños crecen y aprenden a adaptarse. La hiperactividad generalmente desaparece en los años de la adolescencia tardía. Pero cerca de la mitad de los niños que tienen TDAH continúan distrayéndose con facilidad, teniendo cambios en el humor, siendo malhumorados y son incapaces de completar tareas. Los niños que tienen padres afectuosos que les brindan apoyo y que trabajan conjuntamente con el personal del colegio, con los trabajadores de salud mental y con el médico tienen la mejor probabilidad de convertirse en adultos bien adaptados. Fuente: http://familydoctor.org/online/famdoces/home/children/parents/behavior/118.html

NOTA

LO QUE AÚN NO SE HA CONSEGUIDO

Entorno adecuado. Aunque se sitúa a los alumnos en las primeras filas y los tutores encargados de vigilar los exámenes saben de qué alumnos se trata, las pruebas aún se hacen en aulas demasiado pobladas, cuando estos estudiantes rendirían más en clases más reducidas. Distribución diferente de las pruebas. Los expertos recomiendan que los alumnos con TDAH puedan combinar las pruebas en función de su dificultad, es decir no hacer el mismo día lengua y matemáticas. De momento, tienen que seguir el orden establecidos: el primer día se concentran todas las de las áreas lingüísticas. Modificación del estilo de evaluación. Desde la Fundación ADANA se pide que no tengan que hacer un sobreesfuerzo narrativo en las respuestas de los exámenes, por eso piden preguntas abiertas y otras de opción múltiple. Evaluación. Este es el aspecto más importante de las demandas: las familias afectadas reclaman que la evaluación la realicen personas conocedoras del trastorno, sus repercusiones lingüísticas y dificultades para ordenar ideas.

PRUEBAS DE ACCESO A LA UNIVERSIDAD

Adaptaciones de acceso JUSTIFICACIÓN El TDAH es un trastorno de ejecución, de rendimiento, no de aprendizaje (Barkley 2005). Son alumnos con verdaderas dificultades para trabajar con lo que saben o han aprendido anteriormente lo que se refleja a la hora de demostrar los conocimientos adquiridos en el momento de ejecutar una prueba. Sus principales dificultades son: 1.- Capacidad atencional mermada ante una tarea compleja y larga, lo que repercute en dificultades para estructurar, organizar y planificar la información. 2.- Pocas habilidades lingüísticas de narración escrita. 3.- Cometen errores durante los exámenes a la hora de identificar las ideas relevantes y expresarlas de forma ordenada. El discurso es pobre, desorganizado, exento de aspectos importantes y con interferencias no relevantes. 4.- La impulsividad provoca la precipitación en las respuestas, dedicar poco tiempo a los aspectos importantes y demasiado a los detalles. PROPUESTA DE ADAPTACIONES PARA ALUMNOS CON TDAH ESPACIO Y TIEMPO * Aulas reducidas: proporcionar un espacio o entorno adecuado que facilite la atención (para disminuir los estímulos distractores). * Respetar el tiempo que el alumno necesita para realizar la prueba. * Marcadores de tiempo: Hacer recordatorios durante la prueba del tiempo que queda. * Descansos: Dividir las pruebas en partes y hacer pequeños descansos entre prueba y prueba (cansancio y sobreesfuerzo provoca que cometan errores y mala presentación). DISTRIBUCION DE LAS PRUEBAS * Modificar el orden establecido de la aplicación de las pruebas para que se puedan combinar en función de su dificultad. SUPERVISION * Antes de empezar la prueba, leer en voz alta el examen y verificar que el alumno entiende las preguntas. * Permitir en cualquier momento el acceso a las instrucciones. * Recordar al alumno que revise el examen antes de entregarlo y supervisar que ha respondido todo antes de que entregue la prueba. * Si no consigue centrarse en la prueba, guiarlo para ayudarle a reconducir la atención. FORMATO * Intentar que el enunciado sea sencillo y concreto. * Destacar las palabras clave en negrita * Evitar dar más de una instrucción a la vez. * Combinar diferentes formatos de preguntas en una misma prueba: combinar preguntas abiertas y de opción múltiple. * Preguntas abiertas: ofrecer una guía de la estructura. * En las preguntas de respuesta corta dejar el espacio aproximado para responder. SISTEMA DE CORRECCION Tener en cuenta el trastorno a la hora de corregir los exámenes y no perder la perspectiva de dificultad. Los alumnos con TDAH deberían ser evaluados por personas con conocimientos sobre el trastorno para poder distinguir si nos encontramos ante un alumno con TDAH que no dispone de los conocimientos, de otro que presenta serias dificultades para demostrar lo que sabe. STILL - Asociación balear de padres de niños con TDAH stilltdah@yahoo.es www.still-tdah.com Telf. 97 149 86 67 – Columba Suinaga